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29 de marzo de 2019

Próximamente en cines: La forza del destino, 2 de abril, ROH

Afortunadamente, cada vez son más óperas las que se ofrecen al público en las salas de cine. Las distintas cadenas y distribuidoras se han dado cuenta de que es un producto que interesa y vende. Ya sean retransmisiones en directo, en diferido o, como recientemente ha ocurrido con el Andrea Chénier de José Carreras, grabaciones históricas remasterizadas. Cada una de las propuestas de este amplio abanico de opciones tiene algún atractivo que la hace digna de ser visionada pero, como sabéis, en blog solo suelo reseñar eventos en directo. A mi juicio es lo único que, con sus matices, contiene parte de la magia, por aquello del directo, que supone asistir a una ópera en el teatro. Por supuesto, aunque se trate de una función en diferido, la experiencia en el cine superará con mucho, a nivel técnico y sonoro, a la que podamos apreciar en nuestros equipos domésticos.

La cita que vengo a recomendar y a la que, por cuestiones laborales, asistiré en un cine de otra ciudad, la tenemos con La forza del destino de Verdi. Un título no tan conocido del amplio catálogo de óperas del compositor de Busseto, pero con momentos musicalmente memorables a la altura de sus obras más conocidas. A este aperitivo tenemos que sumar el plato fuerte del trío protagonista, encabezado por el tenor alemán Jonas Kaufmann y la soprano rusa Anna Netrebko, con la presencia también del barítono galo Ludovic Tézier. Para cualquiera que siga someramente la actualidad lírica, los nombres de Kaufmann y Netrebko le sonarán y mucho pues, indiscutiblemente, son estrellas mundiales en sus respectivas cuerdas. Más allá de los gustos de unos y otros, verlos cantar es siempre una ocasión para no dejar pasar. En este caso lo harán juntos y no suele ser habitual así que avisados estáis.



¿Cuándo?
Martes 2 de abril de 2019 a las 19:15, en directo desde el Royal Opera House de Londres. Retransmitido en más de 140 salas de cine por Versión Digital, distribuidora con los derechos de ROH en exclusiva. Podéis consultar las salas de cine asociadas aquí y comprar las entradas.

¿Qué?
La forza del destino es una ópera en cuatro actos de Giuseppe Verdi, con libreto en italiano de Francesco Maria Piave, basado en la obra teatral Don Álvaro o la fuerza del sino del escritor español Ángel de Saavedra, duque de Rivas. La ópera se estrenó en el Teatro Bolshói de San Petersburgo, en 1862 y en España, en el Teatro Real de Madrid, un año después. La duración estimada es de 4 horas y 15 minutos, incluyendo dos intermedios.

Personajes
Leonora. Hija del marqués de Calatrava, enamorada de don Álvaro. Papel para soprano dramática de coloratura; requiere potencia y agilidad, cambios dinámicos.
Don Álvaro. Noble inca afincado en España y enamorado de Leonora. Papel para tenor spinto con ribetes dramáticos.
Don Carlos. Hermano de Leonora, personaje vengativo que busca a su hermana y a don Álvaro para matarlos. Papel para barítono que requiere cierta potencia.
Padre Guardiano. Religioso. Papel de autoridad para bajo.
Fra Melitone. Personaje bufo de un monje patoso, grosero y poco vocacional. Papel para barítono
Marqués de Calatrava. Padre de Leonora; muere por accidente al dispararse el arma de don Álvaro. Papel episódico para bajo.
Curra. Criada incompetente de Leonora. Papel mínimo para soprano.
Trabuco. Vendedor de baratijas. Breve papel para tenor.
Preziosilla. Cantinera del ejército. Papel de moza aguerrida con voz de mezzosoprano.
Alcalde. Personaje episódico. Papel para bajo.
Un cirujano. Papel para barítono de muy breve cometido.
Coro. Muy importante.

Argumento (vía Wikipedia)
La trama transcurre en España e Italia, alrededor de 1750.

Acto 1: Habitación del castillo de Calatrava, cerca de Sevilla
Don Álvaro es un joven noble de Sudamérica (presumiblemente Perú) que es en parte indio y que se ha establecido en Sevilla, donde, sin embargo, no se piensa bien de él. Se enamora de doña Leonora, la hija del marqués de Calatrava, quien, a pesar de su amor por su hija, ha decidido que ella se case sólo con un hombre de la más alta cuna. Leonora, conociendo la aversión de su padre, y profundamente enamorada de Álvaro, decide abandonar su casa y su país para fugarse con él, ayudada por su sirvienta, Curra. (A.: Me pellegrina ed orfana - "Yo, exiliada y huérfana").
Su padre entra inesperadamente y descubre a Álvaro; él lo amenaza de muerte, y, para eliminar cualquier sospecha sobre la castidad de Leonora, Álvaro ofrece entregarse al marqués. Tira su pistola con tan mala suerte que del golpe se dispara y hiere mortalmente al padre de Leonora quien muere maldiciendo a su hija.


Acto 2
Escena 1: Taberna en las afueras de Hornachuelos
El Alcalde, varios muleteros y don Carlos de Vargas, hermano de doña Leonora, están reunidos en la cocina de una posada. Don Carlos, disfrazado como un estudiante de Salamanca, bajo el nombre ficticio de Pereda, busca vengarse de Álvaro y Leonora (Son Pereda son ricco d'onore - "Soy Pereda, de noble ascendencia"). Durante la cena, Preziosilla, una joven gitana, narra las fortunas de los jóvenes y los exhorta a alistarse a la guerra (Al suon del tamburo - "Cuando suene el tambor") por la libertad de Italia, algo con lo que todos se muestran de acuerdo. Habiéndose separado de Álvaro, Leonora llega disfrazada de varón, pero se escapa sin ser descubierta por Carlos.

Escena 2: Atrio del monasterio
Leonora se refugia en el monasterio (R.: Sono giunta! [¡He llegado!] ... A.: Madre, pietosa Vergine [Madre, piadosa Virgen]) donde ella cuenta al abad, Padre Guardián, su verdadero nombre y que pretende pasar el resto de su vida como ermitaña. El abad le relata los desafíos por los que va a pasar. Leonora, el Padre Guardián, Fray Melitón y otros monjes se unen en oración.

Acto 3
Escena 1: Bosque próximo al pueblo italiano de Velletri, en Italia
Mientras tanto, don Álvaro se ha unido al ejército español bajo el nombre de don Federico Herreros (R.: La vita è inferno: O tu che in seno agli angeli - "La vida es un infierno para aquellos que son infelices... ¡Oh, mi amada, entre los ángeles!"). Una noche salva la vida de don Carlos que sirve en el mismo ejército bajo el nombre de don Félix Bornos. Se hacen amigos y van a la batalla uno al lado del otro.

Escena 2: Habitación de los oficiales
En una de esas escaramuzas don Álvaro resulta, como él supone, mortalmente herido, y confía a don Carlos el cuidado de una valija que contiene un puñado de cartas que tiene que destruir en cuanto don Álvaro muera. (D.: Solenne in quest'ora - "Júrame, en esta solemne hora"). Don Carlos ha jurado no mirar el contenido de las cartas, pero empieza a sospechar de su amigo. (Sc.: Morir! Tremenda cosa! ... A.: Urna fatale del mio destino - "¡Morir, qué cosa tan tremenda!... Aléjate, fatal lote enviado a mi Destino!"). Abre la valija, encuentra el retrato de su hermana, y se da cuenta de la verdadera identidad de Álvaro. En ese momento un cirujano dice que don Álvaro puede recuperarse. Don Carlos se alegra de poder vengar la muerte de su padre.

Escena 3: Campamento militar cerca de Velletri
Don Álvaro se ha recuperado y se enfrenta a don Carlos. Empiezan un duelo, pero los soldados los separan a la fuerza. Mientras contienen a don Carlos, el angustiado don Álvaro jura entrar en un monasterio.
Los soldados se reúnen. Trabucco, un vendedor ambulante, intenta venderles sus productos; fray Melitón los sermonea por sus comportamientos viciosos; y Preziosilla los lidera en un coro en alabanza de la vida militar (Cr.: Rataplan, rataplan, della gloria - "Rataplán, rataplán, del tambor es la música que enardece el espíritu marcial de un soldado").

Acto 4
Escena 1: El monasterio
Don Álvaro ha ingresado en el monasterio de Hornachuelos, cerca de donde está la cueva de Leonora, con el nombre de Padre Rafael. Don Carlos llega y le fuerza a luchar (D.: Col sangue mio [Con mi sangre]; Le minacci, i fieri accenti - "Con mi sangre... Las amenazas, los acentos fieros").

Escena 2: Exterior de la cueva donde vive Leonora
Leonora reza para encontrar la paz en la muerte (A.: Pace, pace mio Dio! - "¡Paz, paz, Dios mío!"). Álvaro entra, pidiendo ayuda, después de haber herido mortalmente a don Carlos en su duelo. Los dos amantes se reconocen. Leonora sale de escena para ver a su hermano, quien, mientras ella se inclina hacia él, la apuñala en el corazón. Leonora regresa con el Padre Guardián; él y don Álvaro rezan al cielo mientras ella muere.


Discografía
Una de las grabaciones que tengo y recomiendo es la de Leontyne Price, Plácido Domingo, Sherrill Milnes, Fiorenza Cossotto, Bonaldo Giaiotti. John Alldis Choir y London Symphony Orchestra dirigidos por James Levine. RCA 3 CD, grabado en estudio, 1976 (puede adquirirse vía Amazon aquí).


La forza del destino, a pesar de no gozar de la popularidad de otras obras, es una ópera del repertorio y, por ejemplo, su obertura se interpreta frecuentemente en conciertos sinfónicos. Según las estadísticas de Operabase aparece la nº 64 de las cien óperas más representadas en el período 2005-2010, siendo la 26ª en italiano y la 11ª de Verdi.

¿Cómo?
Esta producción del alemán Christof Loy ya se presentó hace dos años en la Dutch National Opera de Ámsterdam con buenas críticas. Catalogada como de corte moderno, hace uso de proyecciones y promete estar cargada de mucha simbología. Como curiosidad podemos mencionar que la ópera concluye con la misma escenografía que se puede ver al inicio, aunque transcurre en lugares totalmente diferentes.

Como ya comenté al inicio, el éxito de la función está asegurado con la presencia del reparto protagonista. Anna Netrebko y Jonas Kaufmann han conseguido colgar el cartel de “no hay billetes” en todas las funciones en las que participarán, no así ha ocurrido, de momento, con el segundo reparto encabezado por la ucraniana Liudmyla Monastyrska y Yusif Eyvazov, marido de Netrebko. El titular de la orquesta londinense, Antonio Pappano, dirigirá todas las representaciones.

En definitiva, La forza del destino, es una ópera que merece ser conocida porque a pesar de no gozar de la redondez de otros títulos de su compositor, ofrece momentos de gran belleza. Si es de la mano de este reparto de primerísimo nivel, que podemos disfrutar cómodamente en el cine, no hay excusa posible para perdérselo. Lo veremos y lo comentaremos por aquí.

28 de enero de 2019

Próximamente en cines: La traviata, 30 de enero, ROH

La actividad operocinematográfica no para y es que esta semana volvemos a tener una cita ineludible, otra vez, desde Londres. En esta ocasión, siguiendo con el símil de las estaciones de metro que propuse en la entrada sobre La dama de picas de Tckaikovsky, La traviata, no solo estaría en la zona 1 de ese plano imaginario, sino que podría considerarse como el centro neurálgico de nuestro mapa lírico. Esta ópera ha encabezado en multitud de temporadas lo más alto del ranking de los títulos más representados en todo el mundo. La función del próximo miércoles, además, cuenta con muchos ingredientes que la convierten en una apuesta segura. Como primera pincelada, menciono dos nombres: Ermonela Jaho y Plácido Domingo y al final de esta entrada os termino de pintar el cuadro.



¿Cuándo?
Miércoles 30 de enero de 2019 a las 19:45, en directo desde el Royal Opera House de Londres. Retransmitido en más de 140 salas de cine por Versión Digital, distribuidora con los derechos de ROH en exclusiva. Podéis consultar las salas de cine asociadas aquí y adquirir las entradas.

¿Qué?
La traviata es una ópera en tres actos de Giuseppe Verdi, con libreto en italiano de Francesco Maria Piave, basado en la novela y después obra teatral La dame aux camélias, de Alexandre Dumas hijo. La ópera se estrenó en el Teatro La Fenice, Venecia, en 1853 y en España, en el Teatro Real de Madrid en 1855. La duración estimada es de 3 horas y 35 minutos, incluyendo dos intermedios.

Personajes
Violetta Valéry. Célebre cortesana, posteriormente enamorada de Alfredo Germont. Papel para soprano de voz cambiante: ligera de coloratura en el primer acto, lírica o lírico-spinto en los tres restantes, se supone que para reflejar su transformación durante la obra.
Alfredo Germont. Joven burgués, enamorado de Violetta, e hijo de Giorgio Germont. Papel para tenor lírico o lírico-ligero.
Giorgio Germont. Padre de Alfredo, opuesto a su relación con Violetta. Papel para barítono lírico de gran efecto y con momentos destacados.
Annina. Criada de Violetta. Papel para soprano o mezzosoprano.
Flora Berboix. Amiga de Violetta. Papel vistoso pero poco importante para soprano o mezzosoprano.
Barón Douphol. Amante o protector oficial de Violetta, disgustado con Alfredo, se bate en duelo con él. Papel para barítono de poco relieve vocal.
Marqués D’Obigny. Protector de Flora. Papel insignificante para bajo.
Gastone. Vizconde de Letorières, impulsivo amigo de Violetta, animador de las fiestas. Papel vocalmente breve para tenor.
Doctor Grenville. Médico de Violetta. Papel modesto para bajo.
Joseph. Sirviente de Violetta. Papel mínimo para tenor.
Coro. Muy importante.
Ballet de gitanas y toreros. En casa de Flora.

Argumento (vía Wikipedia)
La acción se desarrolla en París y sus afueras, alrededor de 1850.

Acto 1: El salón en casa de Violetta
Violetta Valéry, una famosa cortesana, da una lujosa fiesta en su salón de París para celebrar su recuperación de una enfermedad. Uno de los últimos en llegar a la fiesta es Gastón, un conde, que llega acompañado de su amigo, el joven noble Alfredo Germont, el cual hacía tiempo que deseaba conocer a Violetta, pues la adoraba desde lejos. Mientras pasea por el salón, Gastón le dice a Violetta que Alfredo la ama, y que mientras ella estaba enferma, él la visitó a diario. Alfredo, una vez presentados, le expresa su preocupación por su delicada salud, y luego le declara su amor.
El barón, actual amante de Violetta, espera cerca para llevarla al salón donde le piden que haga un brindis, pero él lo rechaza, y la gente se vuelve a Alfredo (Alfredo, Violeta, coro: Libiamo ne' lieti calici — «Brindis»).
Desde la habitación vecina, se escucha el sonido de la orquesta, y los invitados se aproximan para bailar. Mareada, Violetta pide a sus invitados que vayan por delante y la dejen descansar hasta que se recupere. Mientras los invitados bailan en la habitación próxima, ella ve su palidez en el espejo. Alfredo entra y expresa su preocupación por su frágil salud, y más tarde le declara su amor (Alfredo, Violetta: Un dì, felice, eterea — «El día que te conocí»). Al principio, Violetta lo rechaza porque su amor no significa nada para ella, pero hay algo en Alfredo que le llega al corazón. Cuando él se marcha, le regala una camelia, y le dice que regrese cuando la flor se haya marchitado. Ella le promete reunirse con él al día siguiente.
Después de que los invitados se han marchado, Violetta analiza la posibilidad de una relación con amor verdadero (Violeta: Ah, fors'è lui — «Quizá sea él»). Finalmente, desecha la idea: necesita ser libre para vivir su vida, día y noche, de un placer a otro (Violetta: Sempre libera — «Siempre libre»). Desde fuera del escenario, la voz de Alfredo se oye cantando acerca del amor mientras baja por la calle.

Acto 2
Escena 1: En la casa de campo de Violetta en las afueras de París
Tres meses después, Alfredo y Violetta llevan una existencia tranquila en una casa de campo, en las afueras de París. Violetta se ha enamorado de Alfredo y ha abandonado completamente su estilo de vida. Alfredo canta su vida feliz juntos (Alfredo: De miei bollenti spiriti — «De mis salvajes sueños de éxtasis»). Annina, la doncella, llega desde París, y, cuando Alfredo le pregunta, le dice que ella fue allí a vender los caballos, los carruajes y todo lo que Violetta posee para apoyar su estilo de vida en el campo.
Al enterarse, Alfredo se siente abrumado y se dirige de inmediato a París para corregir la situación él mismo. Violetta regresa a casa y recibe una invitación de su amiga Flora a una fiesta en París, que será esa tarde. El padre de Alfredo, Giorgio Germont, llega a la casa y exige a Violetta que rompa su relación con su hijo por el bien de su familia, pues la suerte de su hermana ha sido destruida por su conexión con ella, ya que su reputación como cortesana compromete el nombre Germont (Giorgio: Pura siccome un angelo — «Tengo una hija pura como un ángel»). Mientras tanto, él queda impresionado por la nobleza de Violetta, algo que no esperaba de una cortesana. Ella le responde que no puede poner fin a su relación porque lo ama mucho, pero Giorgio le ruega por el bien de la familia. Violeta escucha, con un creciente remordimiento, las patéticas palabras del señor Germont y finalmente se muestra conforme (Violetta, Giorgio: Dite alla giovine — «Di a esa niña tuya») y dice adiós a Giorgio. En un gesto de gratitud por su bondad y sacrificio, Giorgio la besa en la frente antes de dejarla a solas llorando.
Violetta decide abandonar a su amado, y le deja a Annina una nota para Flora donde le dice que acepta la invitación a la fiesta y, mientras escribe su carta de despedida a Alfredo, entra éste. Apenas puede controlar su tristeza y sus lágrimas; le habla repetidamente de su amor incondicional (Violetta: Amami, Alfredo — «Ámame, Alfredo»). Antes de apresurar su partida a París, entrega la carta de despedida a su sirviente, para que se la entregue a Alfredo.
Pronto, los sirvientes le llevan la carta a Alfredo y, tan pronto como la ha leído, Giorgio regresa e intenta reconfortar a su hijo, recordándole a su familia en Provenza (Giorgio: Di Provenza il mar — «El mar de Provenza»). Alfredo sospecha que el barón está detrás de su separación con Violetta y de la invitación a la fiesta, que él encuentra en la mesa, fortaleciendo sus sospechas. Decide enfrentarse a Violetta en la fiesta. Giorgio intenta detener a Alfredo, pero él sale apresuradamente.

Escena 2: Fiesta en casa de Flora
En la fiesta, el marqués le dice a Flora que Violetta y Alfredo se han separado. Pide a los animadores que interpreten para los invitados (Coro: Noi siamo zingarelle — «Somos gitanillas»); (Coro: Di Madride noi siam mattadori — «Somos toreros de Madrid»). Gastone y sus amigos se unen a los toreros y cantan (Gastone, coro, bailarines: È Piquillo, un bel gagliardo — «Fue Piquillo, tan joven y gallardo»).
Para ahogar su pena, Violetta, se consume aún más profundamente en su libertinaje. Llega el barón Douphol. Ven a Alfredo en una mesa de juego. Cuando él la ve, Alfredo proclama en voz alta de que se llevará a Violetta a casa con él. Sintiéndose enojado, el barón se acerca a la mesa de juego y se une a él en el juego. Conforme apuestan, Alfredo gana grandes cantidades de dinero hasta que Flora anuncia que la cena está preparada. Alfredo se va con puñados de dinero.
Antes de que Alfredo abandone el salón, Violetta le pide hablar con él. Temiendo que la ira del barón le llevará a desafiar a Alfredo a un duelo, ella amablemente le pide a Alfredo que se marche. Alfredo confunde sus temores y se enfrenta a ella, exigiéndole que admita que ella ama al barón. Dolorida, ella lo admite y, furioso, Alfredo llama a los invitados para testificar lo que él tiene que decir (Questa donna conoscete? — «¿Conocéis a esta dama?»). La deshonra tirándole dinero que dice le debe por los servicios prestados mientras vivieron juntos, en frente de los invitados. Violetta se desmaya abrumada por la enfermedad y la pena. Los invitados riñen a Alfredo: «Vete de una vez, te despreciamos. Has insultado a una noble dama».
En busca de su hijo, Giorgio entra en el salón y, sabiendo el significado real de la escena, denuncia el comportamiento de su hijo (Giorgio, Alfredo, Violetta, coro: Di sprezzo degno, se stesso rende — «Digno de desprecio es el hombre»).
Flora y las damas intentan convencer a Violeta para que abandone el salón, pero esta se vuelve hacia Alfredo: Alfredo, Alfredo, di questo cuore non puoi comprendere tutto l'amore — «Alfredo, Alfredo, no puedes entender todo el amor de este corazón».

Acto 3
Algunos meses después de la fiesta, Violetta aparece en la cama debido al avance de la tuberculosis. El doctor Grenville le dice a Annina que Violetta no vivirá mucho puesto que su enfermedad ha empeorado. A solas en su habitación, Violeta lee una carta del señor Germont, en la que le dice que el barón sólo fue herido en su duelo con Alfredo; que ha informado a Alfredo del sacrificio que Violeta ha hecho por él y su hermana; y que él envía a su hijo a verla tan pronto como sea posible para pedir su perdón (Violetta: Teneste la promessa — «Habéis mantenido la promesa»). Pero Violetta siente que es demasiado tarde (Violetta: Addio del passato — «Así se cierra mi triste historia»).
Annina se apresura a la habitación para decir a Violetta que ha llegado Alfredo. Los amantes quedan reunidos y Alfredo sugiere que ellos abandonarán París (Alfredo, Violetta: Parigi, o cara, noi lasceremo — «Querida, dejaremos París»).
Pero es demasiado tarde: ella sabe que su tiempo se ha agotado (Alfredo, Violetta: Gran Dio! morir sì giovane — «¡Oh, Dios! Morir tan joven»). El padre de Alfredo entra con el médico, lamentando lo que ha hecho. Después de cantar un dúo con Alfredo, Violetta revive rápidamente, exclamando que el dolor y la incomodidad la han abandonado (Violetta, Alfredo, Germont, Anina, Grenvil: Prendi, quest'è l'immagine — «Toma, esta es la imagen de mis días pasados»). Un momento después, ella muere en brazos de Alfredo.

Discografía
Una de las grabaciones que tengo y recomiendo es la de Kiri Te Kanawa, Alfredo Kraus, Dmitri Hvorostovsky, Olga Borodina, Silvia Mazzoni. Coro y orquesta del Maggio Musicale Fiorentino dirigidos por Zubin Mehta. Philips 2 CD, grabado en estudio, 1992.


La traviata, por su calidad y popularidad, está considerada como una de las obras más importantes del repertorio operístico estándar. Tanto es así, que según las estadísticas de Operabase aparece la nº 1 de las más representadas en todo el mundo en numerosas temporadas, por ejemplo, 2007-2008 y 2011-2012, siendo la 1ª de italia y la 1ª de Verdi.

¿Cómo?
Esta bella producción naturalista de Richard Eyre hará las delicias que de los amantes de las propuestas más clásicas y fieles a la idea original. En un teatro de los recursos y posibilidades de la Royal Opera House será una garantía de éxito.

Como esbocé al principio, los grandes atractivos son la presencia de la soprano albanesa Ermonela Jaho, comprometida como pocas con cada rol que interpreta y con unas cualidades vocales sobresalientes. Reconozco que para mí es una debilidad. Por otro lado, tendremos el privilegio de volver a disfrutar de otra actuación de la leyenda viva, el tenor, ahora en papeles de barítono, Plácido Domingo. Veremos cómo está vocalmente, aunque ya hace mucho que se le disfruta como figura más que como cantante. Todas las funciones de esta producción estarán dirigidas por el italiano Antonello Manacorda que debuta en Londres, y no por el habitual Antonio Pappano.

En definitiva, La traviata, es una ópera que por muchas veces que se haya visto siempre sigue apeteciendo. Si no se es aficionado, se trata de uno de los dos o tres títulos más recomendables para acercarse al género. En esta ocasión, la presencia de Ermonela Jaho y Plácido Domingo deberían ser motivo suficiente para dejarse caer por el cine. Lo veremos y lo comentaremos.

21 de enero de 2019

Próximamente en cines: La dama de picas, 22 de enero, ROH

Vuelvo a las retransmisiones en directo de ópera en el cine. Será la primera vez en esta temporada y la ocasión bien lo merece. El repertorio operístico me gusta definirlo gráficamente como las zonas del plano de un metro de cualquier gran ciudad. Me explico. En la zona 1, de ese plano de metro imaginario, encontraríamos las obras principales, las más conocidas y, en definitiva, a las que todo nuevo aficionado se acerca por primera vez. Me refiero a las Traviatas, Rigolettos, Bohemes, Toscas, Carmenes, Don Giovannis, etc., a lo largo y ancho del globo. Hay obras limítrofes y otras claramente en la zona 2, aunque no por demérito artístico sino más bien por desconocimiento popular o conservadurismo de los programadores. Situados, con este ejemplo ilustrativo, en esa segunda fila encontramos La dama de picas de Tchaikovsky. Esta ópera es la segunda en importancia y representaciones del compositor ruso, por detrás de Eugene Onegin que ya reseñé hace un par de temporadas. Vamos a desgranar lo que se nos viene este martes.



¿Cuándo?
Martes 22 de enero de 2019 a las 19:45, en directo desde el Royal Opera House de Londres. Retransmitido en más de 140 salas de cine por Versión Digital, distribuidora con los derechos de ROH en exclusiva. Podéis consultar las salas de cine asociadas aquí y comprar las entradas.

¿Qué?
La dama de picas es una ópera en tres actos de Pyotr Ilyich Tchaikovsky, con libreto en ruso de su hermano Modest Tchaikovsky, basado en un relato de Aleksandr Pushkin. La ópera se estrenó en el Teatro Mariinski de San Petesburgo en 1890 y en España no fue hasta diciembre de 1922 cuando pudo verse por primera vez en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona. La duración estimada es de 3 horas y 30 minutos, incluyendo un intermedio.

Personajes
La Condesa. Aristócrata rusa de misterioso pasado, pues se rumorea que ganó una fortuna jugando a las cartas, abuela de Liza. Papel para mezzosoprano o contralto, de tesitura baja y breves pero destacadas intervenciones.
Liza. Nieta de la Condesa, enamorada de Hermann. Papel para soprano lírica sin muchos problemas.
Hermann. Enamorado de Liza pero obsesionado por el secreto de la Condesa. Papel de tenor spinto o dramático de gran fuerza y ampliada extensión.
Pauline. Amiga de Liza. Papel para mezzosoprano de coloratura. Su rol incluye también el de la pantomima del acto II.
Conde Tomski. Amigo de Hermann. Papel secundario para barítono; canta también el papel de Plutón en la pantomima.
Príncipe Yeletski. Aristócrata y jugador. Papel para bajo.
La Gobernanta. Antigua nodriza de Liza. Papel para mezzosoprano.
Chloe. Papel para soprano, canta en la pantomima.
Mascha. Camarera. Papel mínimo para soprano.
Tchekalinski. Del grupo de compañeros de Hermann. Papel breve para tenor.
Surin. Papel pequeño para bajo.
Tchaplitski. Miembro del grupo. Pequeño rol para tenor.
Narumov. Miembro del grupo. Breve papel para bajo.
Maestro de ceremonias. Papel episódico para tenor.
Catalina II. Personaje mudo, hace una entrada solemne en el segundo acto.

Argumento (vía Wikipedia)
La acción se desarrolla en San Petesburgo, Rusia, a finales del siglo XVIII.

Acto 1
Escena 1:
La trama de la ópera gira en torno a Herman, un oficial del ejército. Durante el reinado de Catalina la Grande (1762–96). Los niños están jugando en el parque de verano de San Petersburgo fingiendo ser soldados. Entran dos oficiales — Surin y Chekalinski —, el primero quejándose sobre su mala suerte en el juego. Afirman que otro oficial, Herman, parece obsesionado con el juego, pero nunca apuesta, siendo frugal y metódico. Herman aparece con Tomski, quien afirma que su amigo difícilmente se parece al que solía ser: ¿hay algo que le preocupa? Herman admite que está enamorado de una chica por encima de él socialmente, cuyo nombre incluso desconoce. Cuando el príncipe Yeletski, un oficial, entra en el parque, Chekalinski lo felicita por su reciente compromiso. Yeletski declara su felicidad mientras que Herman, a un lado, lo maldice con envidia. Yeletski señala a su prometida, Lisa, quien acaba de aparecer con su abuela, la vieja Condesa, conocida una vez como la Venus de Moscú. Mirando a Herman con estremecedora intensidad, las dos mujeres se dan cuenta de que lo han visto antes. Herman se da cuenta de que Lisa es su amada desconocida. Cuando Yeletski y las mujeres se van, Herman se pierde en sus pensamientos, al tiempo que otros oficiales hablan de la Condesa: también conocida como la Dama de Picas, ella tuvo éxito en el juego en su juventud intercambiando favores amorosos para obtener la fórmula victoriosa del Conde St. Germain, en París. Tomski dice que sólo dos hombres, su marido y, más adelante, su joven amante, conocieron alguna vez su secreto, porque ella había sido advertida por una aparición de que se cuidara del "tercer pretendiente" que intentara sonsacársela. Meditando sobre las tres cartas mágicas, los otros sugieren con ligereza que semejante combinación resolvería los problemas de Herman. Amenazado por una tormenta que se aproxima, todos se marchan salvo Herman, quien jura que descubrirá el secreto de la Condesa.

Escena 2:
En casa, Lisa toca la espineta mientras ella y su amiga Pauline cantan un dúo sobre la tarde en el campo. Sus amigas le piden oír más, de manera que Pauline empieza a cantar una balada triste, seguida por una canción para bailar. Conforme se incrementa el entretenimiento, Lisa permanece aparte, pensativa. Un ama de llaves riñe a las muchachas por entretenerse con danzas folclóricas y pide a las visitantes que se vayan. Pauline, la última en irse, le pide a Lisa que se anime; Lisa responde que después de una tormenta hay una bella noche y pide a la doncella, Masha, que no cierre las ventanas francesas que dan al balcón. A solas, Lisa expresa su infelicidad con su compromiso; se ha conmovido por el aspecto romántico de un joven en el parque. Para su sorpresa, Herman aparece en el balcón. Pretendiendo que se va a pegar un tiro por su compromiso con otro, Herman le ruega que se apiade de él. Cuando se oye a la Condesa llamar, Lisa lo esconde y abre la puerta a la anciana, quien le dice que cierre las ventanas y se vaya a la cama. Después de que la Condesa se retira, Lisa pide a Herman que se vaya, pero se siente traicionada por sus sentimientos y se abrazan.

Acto 2
Escena 1:
No mucho después, en un baile de máscaras, los camaradas de Herman comentan su obsesión con el secreto de las cartas victoriosas. Yeletski entra con Lisa, notando su tristeza y asegurándole que la ama. Herman recibe una nota de Lisa, pidiéndole que se encuentre con ella más tarde. Surin y Chekalinski murmuran detrás de Herman que él es el "tercer pretendiente" que descubrirá el secreto de la Condesa, luego se pierden en la multitud, al tiempo que Herman se pregunta si estará oyendo cosas. El maestro de ceremonias anuncia un tableau de pastoras. Lisa le entrega a Herman la llave de la habitación de su abuela, diciéndole que la anciana no estará allí el día siguiente, pero Herman insiste en ir esa misma noche. Pensando que el destino le está entregando el secreto de la Condesa, se marcha. La atención de los invitados se centra en la inminente llegada de Catalina la Grande, para lo que se toca una polonesa de O. Kozlovski, que es entonada como saludo a la soberana.

Escena 2:
Herman entra en la habitación de la Condesa y mira fascinado su retrato de cuando era joven. Sus destinos, así lo siente, están unidos: uno de ellos morirá debido al otro. Se esconde cuando se acerca la anciana. La Condesa lamenta los modales de hoy y recuerda su juventud, cantando "Je crains de lui parler la nuit" (aria de Laurette) de la ópera Richard Coeur-de-lion de André Grétry. Mientras ella dormita, Herman se levanta ante ella. La Condesa se despierta horrorizada cuando él le ruega que le revele su secreto. Cuando ella queda sin habla, él se desespera y la amenaza con una pistola — ante lo que ella muere aterrorizada. Lisa entra apresuradamente, sólo para descubrir que el amante al que ella entregó su corazón estaba más interesado en el secreto de la Condesa. Ella le ordena que salga y cae llorando.

Acto 3
Escena 1:
En su habitación en los barracones, conforme aúlla el viento invernal, Herman lee una carta de Lisa, quien quiere encontrarse con él a medianoche a la orilla del río. Imagina que oye el coro cantando en el funeral de la vieja Condesa, luego se sobresalta por una llamada a la ventana. Aparece el fantasma de la vieja mujer, anunciando que, contra su deseo, ella le debe decir el secreto de manera que él pueda casarse y salvar a Lisa. Aturdido, Herman repite las tres cartas: tres, siete, as.

Escena 2:
Junto al canal de invierno, Lisa espera a Herman: ya es cerca de medianoche, y aunque ella se aferra a la vana esperanza de que él aún la ame, ella ve su juventud y felicidad perderse en la oscuridad. Al final él aparece, pero después de murmurar unas palabras tranquilizadoras, empieza a parlotear salvajemente sobre la Condesa y su secreto. Sin reconocer ya a Lisa, se apresura a salir. Dándose cuenta de que todo está perdido, ella se suicida.

Escena3:
En un tugurio, los oficiales compañeros de Herman están terminando la cena y preparándose a jugar al juego de cartas llamado 'faraón'. Yeletski, quien no ha jugado antes, se une al grupo debido a que su compromiso se ha roto: "desafortunado en el amor, afortunado en el juego." Tomski entretiene a los otros con una canción. Luego Chekalinski lidera una canción tradicional de jugadores. Sentándose para jugar, quedan sorprendidos cuando llega Herman, enloquecido y ausente. Yeletski intuye una confrontación y le pide a Tomski que sea su padrino si al final acaba produciéndose un duelo. Herman, que sólo pretende apostar, empieza con 40.000 rublos. Apuesta al tres y gana, disgustando a los otros con su expresión maníaca. Luego apuesta al siete y gana de nuevo. En este momento, toma una copa de vino y declara que la vida es sólo un juego. Yeletski acepta el desafío de apostar en la siguiente ronda. Herman apuesta al as, pero Yeletski le enseña la carta ganadora — la dama de picas. Viendo al fantasma de la Condesa riéndose ante su venganza, Herman se suicida y, antes de morir, pide el perdón de Yeletski y Lisa. Los otros rezan por su alma atormentada.

Discografía
La grabación que tengo y recomiendo es la de Wieslaw Ochman, Stefka Evstatieva, Penka Dilova, Yuri Mazurók, Stefania Toczyska, Ivan Konsulov. Bulgarian National Choir y Sofia Festival Orchestra dirigidos por Emil Tchakarov. Sony Classical 3 CD, grabado en estudio, 1990 (puede adquirirse vía Amazon aquí).


La dama de picas está considerada, como comenté anteriormente, la segunda ópera en importancia de Tchaikovsky tras Eugene Onegin. Según las estadísticas de Operabase aparece la nº 48 de las cien óperas más representadas en el período 2005-2010, siendo la 2ª en ruso y la 2ª también de Tchaikovsky.

¿Cómo?
Esta nueva producción que llega a la Royal Opera House está ambientada en 1890, el año del estreno de la ópera. La propuesta del director de escena Stefan Herheim ya ha cosechado buenas críticas en Ámsterdam y supone el estreno en el Covent Garden de Londres.

A los mandos de esta función encontraremos al director titular Antonio Pappano, normalmente garantía de calidad y entendimiento con los cantantes. Éstos, como no podía ser de otra manera en un escenario de este nivel, de primera línea. A saber, el tenor letón Aleksandrs Antonenko, que ya debutó en Londres en 2011, será Hermann; y la soprano holandesa Eva-Maria Westbroek, de larga trayectoria y actual referente en repertorio wagneriano, interpretará a Liza.

En definitiva, La dama de picas, a pesar de ser uno de los títulos imprescindibles de Tchaikovsky, será desconocida para muchos aficionados, bien por estar cantada en ruso o bien por ser menos programada que otras obras. Esta, sin duda, es una ocasión inmejorable para acercarse a esta obra maestra y disfrutar con la propuesta escénica, que a buen seguro estará a la altura de lo que la Royal Opera House nos tiene acostumbrados.

4 de febrero de 2018

Próximamente en cines: Tosca, 7 de febrero, ROH

Uno de los títulos imprescindibles que deben conocer los que se inician y que los aficionados no nos cansamos de ver es Tosca. Una obra maestra no sólo de su compositor, Puccini, sino de la historia de la ópera. La semana que viene se ofrecerá en las salas de cines en directo desde el Royal Opera House de Londres. Paso a contaros algo más sobre el evento.



¿Cuándo?
Miércoles 7 de febrero de 2018 a las 20:15, en directo desde el Royal Opera House de Londres. Retransmitido en 145 salas de cine por Versión Digital, distribuidora con los derechos de ROH en exclusiva, y que ha tenido a bien obsequiarme con un par de entradas para que asista a la función y comparta mis impresiones con todos vosotros. Podéis consultar las salas de cine asociadas aquí y comprar las entradas.

¿Qué?
Tosca es una ópera en tres actos de Giacomo Puccini, con libreto en italiano de Luigi Illica y Giusepe Giacosa, basado en la pieza teatral homónima de Victorien Sardou. La ópera se estrenó en el Teatro Costanzi de Roma en 1900 y en diciembre de ese mismo año en España, en el Teatro Real de Madrid. La duración estimada es de 180 minutos incluyendo dos intermedios.

Personajes
Floria Tosca. Cantante de ópera de gran relieve en Roma hacia 1800; enamorada del pintor Mario Cavaradossi. Papel para soprano lírica o lírico-spinto, que requiere de una voz flexible y una considerable personalidad escénica.
Mario Cavaradossi. Pintor, de talante liberal, enamorado de Floria Tosca. Papel para tenor lírico; debe poder graduar la emisión hasta el pianísimo.
Barone Scarpia. Malvado jefe de la policía vaticana, en época contrarrevolucionaria. Papel para barítono con personalidad y voz poderosas, que debe ser buen actor.
Sacristán. Retorcido y reaccionario. Tesitura de barítono pero suele ser cantado por un bajo bufo.
Angelotti. Noble conspirador, fugitivo de la justicia. Breve papel para bajo, con leitmotiv propio.
Spoletta. Agente de policía, sicario de Scarpia. Papel de poco relieve para tenor.
Sciarrone. Ordenanza de Scarpia. Papel muy escaso para bajo.
Pastorcillo. Papel para soprano, mezzosoprano o voz blanca, con una importante intevención en el tercer acto.
Carcelero. Papel reducido para bajo.
Coro. Destacada intervención en el Te Deum, al final del primer acto.

Argumento (vía Wikipedia)
La acción transcurre en Roma, en el año 1800.

Acto 1
Iglesia Sant'Andrea della Valle

Angelotti, ex cónsul de la República de Roma, huye de la prisión y se refugia en la iglesia Sant'Andrea della Valle, donde se encuentra el panteón familiar. Según un mensaje que le envió su hermana, la marquesa Attavanti, allí encontraría ropas para disfrazarse y huir de Roma. Angelotti entra a la capilla y se esconde en ella. Aparece el Sacristán creyendo que alguien ha entrado pero solamente encuentra un cesto con comida del pintor Mario Cavaradossi.
Aparece el pintor para continuar con su trabajo, un cuadro con la imagen de María Magdalena en el que el Sacristán reconoce a una dama que había visto rezando en la iglesia. Sin embargo, el pintor solo piensa en Floria Tosca, su amada, actriz y cantante.
Angelotti, abandona su escondite creyéndose solo, y se encuentra con Cavaradossi quien está decidido a ayudarle a escapar. Se escucha la voz de Tosca que se acerca, y el pintor le ofrece comida a su amigo, quien se esconde nuevamente. Al llegar Tosca, está convencida de haber escuchado voces y protagoniza una escena de celos, que se agrava al notar el parecido de la Magdalena del cuadro con la marquesa Attavanti. Finalmente, acepta las explicaciones de Cavaradossi y se marcha.
Aparece nuevamente Angelotti y Cavaradossi le ofrece como refugio su casa de campo hasta abandonar el país. El ruido de un cañón proveniente del castillo de Sant'Angelo da cuenta de que se ha descubierto la fuga de Angelotti, y Cavaradossi decide acompañar personalmente a Angelotti a su casa.
El Sacristán entra jubiloso para comunicarle a Cavaradossi la noticia de que Napoleón Bonaparte había sido derrotado. Pero su alegría se interrumpe al llegar Scarpia, el jefe de policía de Roma, para registrar la capilla de los Attavanti, y encuentran un abanico con el escudo de armas de la familia Attavanti. Scarpia concluye que Angelotti ha sido ayudado a fugarse.
Reaparece Tosca buscando a Cavaradossi, y Scarpia sugiere que su amante se ha ido con la dama del cuadro. En un nuevo arranque de celos, Tosca decide ir a la casa de campo a sorprenderlos. Scarpia ordena a Spoletta que la siga y busque allá a Angelotti. Sin embargo, Scarpia confiesa que su intención no es solamente capturar al fugitivo sino también seducir a Tosca. Comienza el Te Deum y todos se unen en la plegaria de acción de gracias.

Acto 2
Palacio Farnese. Oficinas de Scarpia

Desde su oficina en el Palacio Farnese, Scarpia medita sobre sus deseos amorosos y la búsqueda de Angelotti. Se oyen los ecos de la fiesta en honor a la derrota de Napoleón, y Scarpia da la orden de que Tosca sea conducida ante él una vez que finalice su actuación. Spoletta, presa del miedo, le informa de que cuando encontraron a Angelotti se suicidó cuando vio que el ejército romano venía por él. Pero Cavardossi ha sido capturado. Scarpia interroga a Cavaradossi, pero al no obtener resultados ordena que sea torturado hasta que confiese. En medio de la tortura llega Tosca, y horrorizada ante los gritos de su amante confiesa el lugar donde se oculta Angelotti.
Cavaradossi, iracundo acusa a Tosca de traidora, pero llega Sciarrone para informar a Scarpia de que Napoleón había triunfado sobre el ejército austriaco en la batalla de Marengo. Cavaradossi exclama con júbilo su esperanza en el fin de la tiranía, y Scarpia responde ordenando que el prisionero sea ejecutado.
Tosca y Scarpia quedan solos, y el jefe de policía le ofrece salvar la vida de Cavaradossi si ella se entrega a sus deseos. Tosca no sabe como huir de esa situación, y a pesar de sus ruegos y lágrimas se ve obligada finalmente a ceder (Vissi d'arte), no sin antes exigir un salvoconducto para que ambos amantes puedan huir de la ciudad. Scarpia acepta y finge dar órdenes a Spoletta para simular la ejecución de Cavaradossi, y de esa forma mantener las apariencias y evitar sospechas respecto del acuerdo con Tosca.
Spoletta comprende las órdenes de Scarpia y se retira. Impaciente, Scarpia se acerca a su víctima, y Tosca, que toma un cuchillo de la mesa, lo apuñala en el pecho, toma el salvoconducto y escapa, después de acercar dos candelabros junto al cuerpo de su enemigo y colocar en su pecho un crucifijo.

Acto 3
Terraza superior del castillo de Sant'Angelo

Mientras amanece se escuchan las campanadas de las iglesias de Roma y el canto de un pastor. Un soldado trae a Cavaradossi, y el carcelero mira los papeles buscando el nombre del reo y le anuncia que solo le queda una hora de vida. A cambio de un anillo obtiene permiso de escribir unas líneas a su amada. Entra Tosca y se precipita hacia Cavaradossi, le muestra el salvoconducto y le relata lo sucedido. Le pide que actúe con naturalidad cuando simulen la ejecución. El pelotón se alista para el fusilamiento, dispara contra el reo, y Mario cae. Al retirarse los soldados, Tosca se acerca a su amante y lo llama para que escapen, pero Mario está muerto.
Comienzan a oírse voces que se acercan en búsqueda de Tosca ya que ha sido encontrado el cuerpo de Scarpia, y Spoletta aparece junto a Sciarrone para detener a Tosca. Tosca, desesperada, sube rápidamente a la muralla del castillo, y se lanza al vacío.

Discografía
La grabación que tengo y recomiendo es la de Leontyne Price, Giuseppe Di Stefano, Giuseppe Taddei, Fernando Corena, Carlo Cava. Coro y Orquesta Filarmónica de Viena dirigidos por Herbert von Karajan. Decca 2 CD, grabado en estudio, 1962 (puede adquirirse vía Amazon aquí).


Tosca es una de las óperas más representativas del repertorio verista italiano, junto a La Bohème y Madama Butterfly, forma el trío de óperas más conocidas del autor. Según las estadísticas de Operabase aparece la nº 6 de las cien óperas más representadas en el período 2005-2010.

¿Cómo?
La producción del sudafricano Jonathan Kent ya se estrenó en 2006 y supuso además su debut en Londres. Se trata de una producción de corte clásico, sin estridencias, que cuida los detalles y con un primer acto, en la iglesia de Santa Andrea del Valle, sobresaliente.

La dirección de la orquesta del teatro londinense correrá a cargo del joven director israelí Dan Ettinger, que ya debutó en este escenario en 2010 a los mandos de Rigoletto. Como curiosidad añadir que el resto de funciones, salvo esta retransmitida, estarán dirigidas por Plácido Domingo. En cuanto al reparto, la soprano canadiense Adrianne Pieczonka será Floria Tosca, el tenor maltés Joseph Calleja interpretará a Mario Cavaradossi y cerrará el trío protagonista como el despiadado Barón Scarpia, el barítono, también canadiense, Gerald Finley. Personalmente considero este reparto más atractivo que el ofrecido por el MET hace unos días, a saber, Sonya Yoncheva, Vittorio Grigolo y Zeljko Lucic.

En definitiva, Tosca es una obra fundamental del repertorio operístico, ingredientes no le faltan: amor, intriga, violencia pasión y muerte. Además esta producción ya consolidada supone un valor seguro y si le sumamos un reparto de voces contrastadas, todo apunta a una velada muy disfrutable. Veremos cómo resulta.